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A pesar de que su papel de malo es conocido por todos, el 56,1% de los españoles de más de 25 años tiene el colesterol elevado, según una encuesta europea de la enfermedad cardiovascular, denominada EuroHeart II.

El informe también revela que el 16,4% de los españoles tiene valores considerados muy altos, por encima de los 240 mg/dl, pacientes a los que se les recomienda un tratamiento inmediato.

Controlar los niveles de colesterol es fundamental para preservar la salud, ya que este lípido es el responsable del 8% de toda la carga de enfermedades de los países desarrollados, del 60% de las enfermedades de corazón y del 40% de los infartos cerebrales.

Con el colesterol disparado

Los valores más altos de colesterol total se han observado en los países del norte y oeste de Europa y los más bajos en los países del este, procedentes de la extinta Unión Soviética. Así, entre los que tienen la prevalencia más alta de exceso de colesterol figuran Islandia (casi el 70% de la población), Luxemburgo (66,9%), Andorra (67,1%) Alemania (65,6%), Dinamarca (65,2%) e Irlanda (62,6%).

Entre los que las tienen más bajas figuran Tayikistán (24%), Uzbekistán (26,8%), Kirguizistán (30%), Azerbaiyán (34,8%), Turkmenistán (35,1%), República de Moldavia (36,5%) y Georgia (37,1%).

“Estos datos reflejan el hecho de que existen diferencias claras en los hábitos de alimentación y actividad física entre los países integrantes de la Unión Europea, sin menospreciar la influencia que tienen diferentes formas de alteraciones genéticas en el metabolismo de colesterol que son bastante frecuentes en los países mediterráneos”, explica el Dr. Alberto Cordero, miembro de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y cardiólogo del Hospital San Juan de Alicante.

Algunos estudios nacionales han puesto de manifiesto que “la hipercolesterolemia es uno de los principales determinantes de la aparición de infarto agudo de miocardio en España, que sigue siendo la primera causa de muerte en nuestro país aunque con una incidencia sensiblemente inferior a la del resto de países europeos. Por el contrario, algunos de estos, como Suecia, Alemania o Inglaterra, pusieron en marcha iniciativas, hace más de una década, para concienciar a la población e incentivar a los médicos en relación al control del colesterol. Sin embargo, las iniciativas en nuestro país han sido más tímidas y con menor calado pero no deberían abandonarse”, aclara este especialista.

Para prevenir las enfermedades cardiovasculares, la cantidad total de colesterol en sangre no debe exceder de 220 miligramos por decilitro (mg/dl) en personas sanas y ser lo más bajo posible en personas que ya tengan una dolencia cardiovascular, además la cifra de colesterol HDL (el ‘bueno’) debe superar los 40 mg/dl y la de LDL (el ‘malo’) no debe rebasar los 155 mg/dl. A este respecto, las mujeres tienen la ventaja de que su organismo posee niveles más altos de colesterol ‘bueno’, en torno a 40-45 mg/dl de HDL en la edad fértil, frente a los hombres, que tienen menos colesterol ‘bueno’, alrededor de 35-40 mg/dl de HDL. Ambos sexos deben mantener los niveles de colesterol ‘malo’ por debajo de los 130 mg/dl de cLDL.

La regla de oro para gozar de una buena salud cardiovascular consiste en no superar nunca la cantidad de colesterol total recomendada y en reunir la mayor proporción posible de HDL y la mínima de LDL en el organismo.

El hígado fabrica el 80% del colesterol que hay en el organismo, mientras que el 20%-25% restante se obtiene a través de la ingesta de alimentos de origen animal, ricos en grasas saturadas. Este 20%-25% es el escaso margen disponible para controlar tanto la cantidad total de colesterol, como la proporción de colesterol ‘bueno’ y la de colesterol ‘malo’, presentes en el organismo.

Recomendaciones

Para lograr mantener las cifras deseadas de colesterol, la SEC recomienda tomar las siguientes medidas:

-Practicar ejercicio físico de forma regular, porque aumenta los niveles de colesterol ‘bueno’.

-Limitar la ingesta de grasas saturadas presentes en alimentos con grasa de origen animal, como la mantequilla, los quesos, los embutidos, la yema del huevo, las vísceras y las carnes muy rojas, ya que incrementan los niveles de colesterol ‘malo’.

-Evitar el consumo de productos industriales, muy procesados, ya que contienen grasas trans, muy perjudiciales para la salud, que elevan el LDL.

-Como norma general, se debe seguir una dieta cardiosaludable, como la dieta mediterránea, basada en el consumo de verduras y frutas (ricas en fibra), pescado azul, aceite de oliva y frutos secos con moderación (porque contienen grasas saludables que aumentan el HDL), así como de vino (no más de dos copas al día).

-Abandonar el tabaquismo, porque el tabaco reduce de forma importante el HDL.

-Tomar la medicación (estatinas u otros fármacos) que prescriba el médico para reducir los niveles de colesterol LDL en los casos en que sea necesario, como el de los pacientes con hipercolesterolemia familiar, una enfermedad hereditaria por la que se tiene el colesterol elevado desde el nacimiento.

ELMUNDO.es | Madrid

– Actualizado jueves 11/10/2012