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Una de cada cuatro personas que padece diabetes desarrolla una insuficiencia renal, según ha informado la Sociedad Española de Diabetes (SED), con motivo de celebrarse mañana el Día Mundial del Riñón. La SED también ha subrayado que las alteraciones que esta enfermedad produce a lo largo de los años en el riñón no se reflejan en síntomas y pasan inadvertidas.

Dia Mundial del Riñon

El daño renal ocasionado por la diabetes se denomina nefropatía diabética y aparece hasta en un 35-40% de los pacientes con diabetes, aunque llega al 50% de los pacientes que superan los 20 años desde el comienzo de la diabetes.

La nefropatía diabética es completamente asintomática hasta que se produce un daño grave y a menudo irreparable en la función del riñón, de ahí la importancia de la detección precoz, recoge Efe.

Detección precoz de la insuficiencia renal

Según ha explicado el miembro de la Junta de la SED, el doctor José López, la detección precoz obliga a realizar analíticas de sangre y orina de forma periódica, al menos una vez al año en las personas con diabetes tipo 2 y desde los cinco años de evolución en las personas con diabetes tipo 1, para detectar precozmente la pérdida inadecuada de proteínas en orina (microalbuminuria) y alteraciones de la función renal.

Los niveles elevados de azúcar en la sangre, característicos de la diabetes, pueden dañar los vasos sanguíneos de todo el cuerpo, incluyendo los de los riñones, y sobre todo los glomérulos renales donde se realiza la principal función del filtrado renal.

Al inicio por alteración de la membrana de filtrado se pierden pequeñas cantidades de proteínas que aparecen en la orina y que, con los años de duración de la diabetes, puede evolucionar a un deterioro progresivo. En el desarrollo y en la progresión de la nefropatía diabética, otros factores influyen como la hipertensión y el hábito tabáquico.

Consejos para manterse saludables

La SED aconseja a los diabéticos seguir una serie de recomendaciones: además de controlar los niveles de glucosa en sangre también hacer lo propio con la presión arterial y los niveles de colesterol y triglicéridos. Evitar la obesidad y sobrepeso, reducir el consumo excesivo de proteínas, limitar la cantidad de sal en la alimentación, dejar de fumar y realizar ejercicio con moderación.

Los riñones son muy importantes para nuestro desarrollo ya que, entre otras funciones, favorecen la eliminación de sustancias tóxicas de nuestro organismo, mantienen la presión arterial, contribuyen al mantenimiento de la estructura ósea y a la correcta producción de glóbulos rojos (evitando la anemia). Cuando sufrimos enfermedades renales agudas, se suelen presentar síntomas, como por ejemplo la cara hinchada, elevación de la tensión arterial o fatiga.

Fuente: EFE